Rasgos de personalidad habituales en los programadores

Partiendo de la obra de Jung “Tipos psicológicos”, Katharine Briggs y su hija Isabel Briggs Myers dedicaron 30 años al estudio de la personalidad y al desarrollo de un método para la clasificación y medición de los diferentes patrones de la personalidad.
El resultado es el indicador de tipos Myers-Briggs (MBTI), uno de los modelos de clasificación y medición de la personalidad más utilizados.
Este indicador establece cuatro dimensiones básicas, con grados distintos según el nivel en cada una:

MBTI

Combinando los ocho caracteres resultantes de estas cuatro escalas, se generan 16 posibles tipos psicológicos de personalidad:

MBTI

La intensidad con las que se define cada factor establece al mismo tiempo las diferencias de grado dentro de cada tipo. 
Estas son las cuatro dicotomías básicas que definen las estrategias conductuales a las que tiende cada persona:

E-IGrado de vivencia hacia el exterior (E) o hacia el interior (I) de la persona.
S-NGrado de atención que la persona presta a la realidad que ve y toca (S) y a la intuición (N).
T-SEn qué grado basa las decisiones en el pensamiento (T) o en los sentimientos (F).
J-PEn qué grado el estilo de vida tiende hacia el análisis y el juicio (J) o hacia la percepción (P).


Sin duda esta es una visión tan genérica y simplista del modelo MBTI, pero nos sirve de marco para situar los datos que ofrece Steve Mc Conell en su libro “Professional Software Development“. Steve recoge (capítulo Orphans Preferred) el resultado de dos estudios exhaustivos realizados por Rob Thomsett y Michael L. Lyons, mostrando que mientras que el 6% de la población se clasifica en el tipo ISTJ (Introvertido, Sensorial, Racional, Calificador) entre los programadores el porcentaje llega a alcanzar el 40%. 

Parece ser cierto que los programadores son más introvertidos que el resto de las personas. La media general es del 25%, mientras que entre los programadores el porcentaje pasa del 50% llegando hasta el 75%. 
También hay una diferencia muy marcada en el factor “Racional – Emocional”, particularmente importante por la gran influencia que tiene en el estilo de toma de decisiones. Entre el 80 y el 90% de los desarrolladores predomina la componente sensorial sobre la intuición, mientras que en la media de la población es del 50%. 

La diferencia entre la personalidad habitual de los programadores y la de sus jefes ayudar a explicar los problemas de comunicación y que los jefes intenten motivar a los programadores en la misma forma que a ellos les gustaría.  
A los programadores les motiva participar en las planificaciones, trabajar sobre agendas que conocen y tienen una base lógica. Las fechas y los compromisos cuya planificación y lógica desconocen los consideran irreales. No funcionan como “retos ilusionantes para su carrera”, sino como desmotivadores. 

A los programadores, en general no les motiva tanto la responsabilidad o el reconocimiento, como los estímulos técnicos, la autonomía, la posibilidad de aprender, usar nuevas técnicas, participar en la planificación y el respeto a sus vida privada.