¿La Casa Blanca se desmarca de CMMI?

CMMI es un modelo para mejorar y evaluar la madurez de las empresas de software y la capacidad de sus procesos. La Administración americana lo puso en marcha (entonces como CMM) en los 80 a través de SEI para tener un medio con el que evaluar la fiabilidad de sus proveedores de software.

En los 90, las críticas hacia los modelos de procesos generaron su antítesis: la agillidad que los consideraba inapropiados, e incluso contraproducentes para el desarrollo de software.Desde entonces hay dos tendencias estratégicas distintas para lograr la excelencia en proyectos de software: basar la calidad en la capacidad de los procesos, o basarla en el talento de las personas.

a) La calidad de un sistema de software es consecuencia de la calidad de los procesos empleados en su desarrollo. La evaluación de los procesos (CMMI, ISO 15504, Spice…) es la estrategia adecuada para determinar el nivel de calidad que ofrece la empresa.

b) La calidad de un sistema de software depende principalmente del talento de las personas. Contar con los mejores profesionales y un clima de trabajo adecuado es una garantía de éxito más fiable que la capacidad de los procesos de trabajo que tenga institucionalizados la empresa.

Aplicar las dos estrategias simultáneamente: procesos + talento es también una opción pero a menudo más quimérica que realista cuando se trata de sistemas de software innovadores, porque los procesos combinan bien con el trabajo disciplinado, pero no tanto con el talento creativo. De hecho la primera reacción al combinarlos fue el Manifiesto Ágil.

CMMI vs Agile

Observando lo ocurrido con el proyecto healtcare.gob y las decisiones de la Casa Blanca en el último año:

El 1 de octubre del año pasado, tras invertir 2 años de trabajo y 400 millones de dólares se puso en funcionamiento el nuevo portal healtcare.gob, un proyecto clave de la administración Obama.

Aunque La Casa Blanca había exigido el mayor nivel CMMI a la empresa suministradoraCGI Federal (de CGI Group) el proyecto fue un sonado fracaso.
En enero de 2014 la Casa Blanca pone fin al contrato con CGI Federal y contrata a Accenture por 91 millones de dólares para arreglar healtcare.gov. Sin embargo fue finalmente Mike Dickerson, un ingeniero de Google poco acostumbrado a CMMI y a trabajar con traje y corbata quien  estabilizó el sitio healtcare.gov en tan sólo 6 semanas. El proyecto que había costado 2 años de desarrollo y 400 millones de dólares de presupuesto En agosto de 2014 Obama contrata a Mike Dickerson como auditor de los sistemas informáticos del gobierno. Al mes siguiente, destituye (oficialmente dimite)  a Todd Park, el jefe de tecnología de los Estados unidos que contrató el desarrollo inicial de healtcare.gov y Obama nombra en su lugar a Megan Smith, vicepresidenta del laboratorio “Google X” y a Alexander Macgillivray, consejero general de twitter como su director adjunto

¿Ha pasado a confiar más en la agilidad que en los procesos?